... como obrero que soy, tengo entendido que el realismo literario, y más aún si se trata de realismo socialista, ese realismo no consiste en dar una visión fotográfica de la vida de los trabajadores, sino en que el autor, el escritor, el novelista, el narrador, ponga de sí su ideología, es decir, que sepa volcar en el trabajador su esperanza...
El Gobierno, el Estado y las organizaciones del Pueblo deben promover el ejercicio y desarrollo de los Derechos del trabajador establecidos por la Constitución Nacional.
La sociedad no cambia nunca sus instituciones a medida que lo necesita, como un operario cambia sus herramientas. Por el contrario, acepta prácticamente como algo definitivo las instituciones a que se encuentra sometida.
Aprendiz es el principiante, los primeros 3 años de trabajo en un oficio, luego es un jornalero y puede ir de un maestro a otro aprendiendo nuevos trucos.
El espíritu de propiedad es el más fuerte aguijón que conocen los civilizados; se puede, sin exageración, estimar en un doble del trabajo servil o asalariado el producto del propietario.
...organización burguesa o, lo que es lo mismo, la organización capitalista de la pequeña industria de oficio: a medida que los establecimientos se van haciendo mayores, se eleva la productividad del trabajo (el grupo medio es una excepción), se intensifica la explotación del trabajo asalariado y aumenta la concentración de la producción.
Son cómicas las lamentaciones del gringo industrial, ex proletario que viene a hacer la América.
El proletario se convierte en un simple apéndice de la máquina.
Mi pulso es enérgico y necesito un instrumento de fuerte temple. Hago rebajar una cuchara de albañil y me presta excelente servicio. Esta espátula da en un mismo golpe, según la presión, gamas colorística que no se obtienen con el pincel. Permite pocos retoques, yo trabajo muy rápido, empiezo muy temprano y sigo trabajando hasta terminar la obra.
El poeta es un hombre como todos, un albañil que construye su muro: un constructor de puertas y ventanas