Entre cada punto del cuerpo social, entre un hombre y una mujer, en una familia, entre un maestro y su alumno, entre el que sabe y el que no sabe, pasan relaciones de poder que no son la proyección pura y simple del gran poder del soberano sobre los individuos; son más bien el suelo movedizo y concreto sobre el que ese poder se incardina, las condiciones de posibilidad de su funcionamiento.
Los estratos básicos de la experiencia, que constituyen la motivación del arte, están emparentados con el mundo de los objetos del que se han separado. Los insolubles antagonismos de la realidad aparecen de nuevo en las obras de arte como problemas inmanentes de su forma. Y es esto, y no la inclusión de los momentos sociales, lo que define la relación del arte con la sociedad.
¿Por qué no nos estamos desarrollando más rápido? Porque la mayor parte de las herramientas están en manos de comerciantes. Y su motivación es el dinero, no el avance de la sociedad o el desarrollo intelectual de la gente.
La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación que la hija de un campesino puede convertirse en médico, que el hijo de un minero puede convertirse en jefe de la mina, que un niño de los trabajadores agrícolas pueden llegar a ser el presidente de una gran nación.
Don Juan Carlos fue el motor del cambio. Recibió todos los poderes de la dictadura y supo renunciar a ellos para que el pueblo pudiera ejercer la plena soberanía
A aquellas cosas que tienen la virtud de poder entrar en relación causal con la satisfacción de las necesidades humanas, las llamamos utilidades, cosas útiles.
..., y considerando cuánta profundidad de filososofía moral se requiere en quienes suministran el poder soberano, estoy a punto de creer que esta labor más es tan inútil como la República de Platón.
Se templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.