El estilo de la edad moderna es en muy alta proporción una creación española.
Durante siglos su presencia solamente tuvo un valor simbólico que han pagado muchas mujeres; pero en la actualidad la virginidad ya no se considera un valor ni una garantía de pureza.
En la actualidad los lectores no tienen la posibilidad de juzgarme a mí y a mi novela en el tribunal más severo que existe, es decir, en sus corazones y en sus conciencias. Como siempre, éste es el tribunal por el que yo quiero ser juzgado.
El modernismo es la actitud de quien no cree en lo que cree.