Cuando usted va con el flujo de la vida y escucha su intuición, a usted se le muestra lo que necesita saber por la increíble sincronicidad que lo rodea diariamente y lo guía a través de las cortinas de humo y los salones de espejos.
Debe señalarse que los principios religiosos sufren una suerte de flujo y reflujo en la mente humana y que los hombres tienen una tendencia natural a elevarse de la idolatría al monoteísmo y a recaer de nuevo del monoteísmo en la idolatría.