He cumplido mi deber para con mi pueblo y para con Sudáfrica. No tengo la menor duda de que la posteridad reivindicará mi inocencia y, del mismo modo, afirmo que los criminales que debían haber comparecido ante este tribunal son los miembros del gobierno.
Diga lo que diga, el tribunal Supremo de Justicia y la Sala Constitucional, Nosotros los Venezolanos si sabemos lo que dice nuestra constitución
No tengo derecho a decir o hacer nada que disminuya a un hombre ante sí mismo. Lo que importa no es lo que yo pienso de él, sino lo que él piensa de sí mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen
Nada nos proporciona dignidad tan respetable, ni independencia tan importante como el no gastar más de lo que ganamos