Se me ha llamado interventor. Lo soy. Pertenezco a la vieja escuela y si participo de la intervención es porque quiero un parlamento eficiente, disciplinado, que colabore en los afanes de bien público del gobierno. Tengo experiencias y sé a dónde voy. No puedo dejar a los teorizantes deshacer lo que hicieron Portales, Bulnes, Montt y Errázuriz.
Ya no calculaba las posibilidades del cañón. Confiaba al máximo en la táctica, pero cuando toda táctica había llegado a su final, entonces abría las filas y ordenaba la poderosa intervención de los soldados mejor dotados.
De una confidencia a una indiscreción no hay más distancia que la del odio a la boca.
La hipnosis profunda es aquel nivel que permite al sujeto funcionar adecuadamente y directamente a nivel inconsciente de conocimiento sin la interferencia de la mente consciente.
Toda interferencia gubernamental en la economía consiste en conceder un beneficio no ganado, extraído por la fuerza, a algunos hombres a expensas de otros.