La tecnología como tal no puede ser separada del empleo que se hace de ella; la sociedad tecnológica es un sistema de dominación que opera ya en el concepto y la construcción de técnicas.
En esencia, la posición de Marx, Engels y Lenin sobre el Estado define a éste como un instrumento de dominación de una clase sobre otras, subrayando particularmente su carácter coercitivo.
Es sobre la base de la voluntad del individuo, que la enseñanza libertaria puede ser encarnada en la vida real y limpiar el sendero que ayude al Hombre a deshacerse de todo espíritu de sumisión de su seno.
Una perfecta mezcla de decisión y sumisión caracteriza siempre a los lacayos como si a la casta de los señores no le gustara dar órdenes a seres incapaces de impartirlas.
¿Qué es la existencia sin filosofía? ¿Vale la pena vivir cuando se vive aplastado bajo el yugo de la mentira y de la estupidez?
Pero si se apunta otra vez, disparará contra camaradas, contra trabajadores, contra hombres que se encuentran bajo el yugo del capitalismo lo mismo que él, fanático soldado. A quienes hay que disparar, los verdaderos culpables, jamás podrá apuntarlos.
Para las élites dominadoras, esta rebeldía que las amenaza tiene solución en una mayor dominación en la represión hecha, incluso, en nombre de la libertad y del establecimiento del orden y de la paz social. Paz social que, en el fondo, no es otra sino la paz privada de los dominadores.
La máscara africana, haciendo visible lo invisible, nos es más cercana y fraternal que la reconstrucción posesiva del mundo en el arte clásico, y la música concreta ayudándonos a unirnos o a fundirnos con el universo ambiente, nos es más atractiva que las grandes armonías en las cuales se expresa la dominación sin correspondencia del espíritu humano.
¿Qué es la existencia sin filosofía? ¿Vale la pena vivir cuando se vive aplastado bajo el yugo de la mentira y de la estupidez?
Pero si se apunta otra vez, disparará contra camaradas, contra trabajadores, contra hombres que se encuentran bajo el yugo del capitalismo lo mismo que él, fanático soldado. A quienes hay que disparar, los verdaderos culpables, jamás podrá apuntarlos.