Existe apenas una manera radical de preservar al ser humano. Sin armaduras, tanques, aviones o fortificaciones de concreto. La solución radical, señoras y señores, se llama Paz!
Vivimos en un mundo completamente dominado por el consumismo y cada vez nos hacemos más cínicos. Parece que el escepticismo y lo radical es lo que hoy en día le hace a uno inteligente.
Del hablador he aprendido a callar, del intolerante a ser indulgente y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud a esos maestros.
El problema es que el miedo te vuelve intolerante con los demás
Sólo me dejo ver de lejos para que se me imaginen ultra bueno, soy la manzana con veneno, el fenómeno nena nominado al sucesor del trueno
Quizá haya sido el instinto el que, en razón de la ciencia, pero de una muy diferente a la actual, me haya hecho apreciar más una ciencia que sea el non plus ultra de las demás: la ciencia de valorar la libertad por sobre toda otra cosa. ¡La libertad! Sí, la libertad, tal como nos es posible actualmente, es una planta bien endeble; pero de todos modos libertad, de todos modos un patrimonio
La revolución egipcia es una maravilla. Me decía a mí mismo: esto va a ser terriblemente violento y fue magnífico.
Gandhi decía que el no violento no puede tratar con neutralidad a las partes de un conflicto violento: el agresor es el enemigo, el agredido es el amigo, aunque sea violento. Yo he intentado toda la vida luchar por la vía no violenta. Sin embargo declaro aquí y lo digo bien alto por si me escucha algún policía o fiscal: me declaro enemigo del estado español y amigo de ETA y de Batasuna.