La fuerza motora de la crisis -sostiene- es el impulso hacia la libertad, la fuga recíproca del capital y del antitrabajo, la repulsión mutua del capital y de la humanidad. El primer momento de la revolución es puramente negativo
Amo y al amar yo siento que existo, que tengo vida y soy mi fuga encendida en constante nacimiento.
Ya veía en la vanguardia una escapatoria fácil, una evasión de los problemas reales, la palabra teatro absurdo me irritaba. La vida no era absurda, sino difícil, muy difícil solamente. No había nada que no requiriera unos esfuerzos inmensos, desproporcionados.
Escribir es una evasión del mundo. Me gusta estar solo en una habitación. Es casi una forma de meditación, una investigación de mi propia vida.
La vida humana se parece a un camino cuya salida es un precipicio horroroso; nos advierten de ello desde los primeros pasos; pero el decreto está ya pronunciado: es preciso adelantar siempre sin poder retroceder.
Cuando las cosas se ponen lo suficientemente mal, tu única salida es tenderte en la cama y rezar. No sé nada sobre congregarme una vez a la semana en una iglesia, pero cuando escucho que hay un poder divino al que puedes pedirle ayuda, lo creo.
Tenemos la obligación de dar ejemplo con nuestra vida y nuestra doctrina, no sea que hayamos de pagar nosotros el castigo de quienes parecen ignorar nuestra religión, y así pecaron por su ceguera. Pero también vosotros debéis oírnos y juzgar con rectitud porque, en adelante, estando instruidos, no tendréis excusa alguna ante Dios si no obráis justamente (... ).
Cualquier excusa sirve a un tirano.
La vida es un subterfugio de la locura y el que cae en sus redes marcha por un camino abierto por su propia sangre.