Mi mayor placer es el disfrute de un cielo sereno en medio de estos bosques verdes: me encantan todos los cambios de la Naturaleza, la lluvia, tormenta, y las hermosas nubes del cielo.
Jamás me ha abandonado el deseo de aprender, ¡y cuántas veces, en medio de los ajetreos de mi vida, no me ha atosigado la sensación de que la labor revolucionaria me impedía estudiar metódicamente! Sin embargo, casi un tercio de siglo de esta vida se ha consagrado por entero a la revolución. Y si empezara a vivir de nuevo, seguiría sin vacilar el mismo camino
Los presos a través de la reja ven la libertad a la parrilla.
La diferencia entre talento y habilidad es uno de los conceptos peor entendidos, para las personas que están tratando de sobresalir, que tienen sueños, que quieren hacer cosas...El talento lo tienes naturalmente. La habilidad solo se desarrolla a través de horas y horas de dedicarte a tu actividad.
Un perro, porque vive es agudo. Lo que vive no se embota. Lo que vive hiere. El hombre, porque vive, choca con lo que vive. Vivir es ir por entre lo que vive.
El lobo seguía aullando de una extraña manera, y un resplandor rojizo comenzó a moverse por entre los cipreses, como siguiendo el sonido. Cuando las voces se acercaron, el lobo aulló más fuerte y más rápidamente.
Lograr un cambio de actitud, tanto dentro como fuera del país, de la imagen de los dominicanos, algo por lo que he luchado toda mi vida. Y que nuestros representantes no sean políticos mafiosos que cada cierto tiempo se confabulan para engañar al pueblo.
(A la pregunta sobre la posición dentro del grupo que mantenía, contestó:) Mira, imagínate que Oasis fuera la Organización de las Naciones Unidas. Pues yo sería América. 2009
Alabanza y culpa, ganancia y pérdida, placer y penas vienen y van igual que el viento. Para ser feliz, permanece como un árbol gigante en medio de todo eso.
Tan pronto como me convertí en cristiana, la cosa número uno para mi fue la oración... pero el secreto es que, cuando oro, creo; no tengo dudas sobre ello, tan sólo encuentro la alegría en medio de la dificultad
A veces lamento hablar en español: escuchado desde la otra orilla debe ser algo incomparable, lleno de chasquidos y latigazos, terrible carga de caballería de abiertas vocales, por entre un campo erizado de consonantes clavadas como estacas.
La psicología femenina es a ratos retorcida: nos han creado la convicción de que todas las cosas malas del mundo se mantienen al acecho, bregando a colársenos por entre las piernas.