Querer informarse sin esfuerzo es una ilusión que tiene que ver con el mito publicitario más que con la movilización cívica. informarse cansa y a este precio el ciudadano adquiere el derecho de participar inteligentemente en la vida democrática
En todos los casos, se trata de informarse acerca del mundo tal cual es y de instruirse también ante los vestigios de lo que ha sido