El amor se goza en la abnegación y el sacrificio.
Sufrir percances no es sufrir una desgracia; pero soportarlos con abnegación es una virtud meritoria.
La ignorancia de la lengua latina que los tiempos pasados ha habido en España ha sido muy principal causa para la negligencia que hemos tenido en el escribir bien la lengua castellana.
La vigilancia y la lucidez son los senderos de la inmortalidad. Los que vigilan no mueren. La negligencia es el sendero de la muerte. Los negligentes son como si ya estuvieran muertos.
Prefiero ser soñadora, que el conformismo de la realidad
Caso tras caso, vemos que el conformismo es el camino fácil, y la vía al privilegio y el prestigio; la disidencia trae costos personales.
Desde hace algunos años practico a mi manera el arte de lo poco. Trato de transformar la pasividad en acción. Camino menos, pero miro mejor. A falta de actuar, pienso. Ya no doy brincos con las piernas, sino con la mirada. Me gustaría transformar el déficit en cualidades; al dejar de ser actor, convertirme en un espectador privilegiado
La no-violencia no es pasividad estéril, sino una poderosa fuerza moral que se hace para la transformación social
Lo que uno ve en otra mujer cuando está borracho, lo ven en garbo cuando está sobrio.
Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?... Un libro tiene que ser un hacha que rompa el mar de hielo que llevamos dentro.
El calor de mi cuerpo que se eleva casi sin control con sólo verte, comienza por mis manos y termina en mi corazón, cuando te extraño. Partículas de amor que nadan en mi interior, pretenden incendiar el hielo de tu corazón.
Me pregunto cuántos Einstein potenciales habrán llegado a sentirse irremediablemente descorazonados a causa de exámenes competitivos y del hastío generado por acumular méritos en su currículo a la fuerza
Todavía no sentimos montar los recuerdos, esa necesidad de inventariar el pasado que crece con la soledad y el hastío
Me sumo a tu locura callejera, a tu inconformidad con lo ya hecho y siempre igual que tú pondré mi pecho para tomar el rumbo que tú llevas.
El ideal es un primer motivo, un avance en el rumbo infinito, una esperanza intuyente. Náufraga en el torrente de la vida, la humanidad se incorpora, con la mirada en la altura, en el celaje alegre que engalana el deseo.
Hay que seguir adelante, vencer el cansancio, el miedo y el deseo. La fatiga disfraza sus intenciones. La fatiga es sueño, curiosidad y desgano en los caminantes. Abre bien los ojos, hijo, y sigue al pájaro Pujuy. El no se equivoca. Su destino es como el nuestro: caminar para que otros no se pierdan.
Vemos que el Sagitario era signo de la Contemplación, Estudio y buen Impulso, con su séquito y servidores, que tienen por objeto y sujeto el campo de la Verdad y del Bien para formar el Intelecto y la Voluntad, de donde queda muy lejos la Ignorancia afectada y la despreocupación vil.
Los opresores, falsamente generosos, tienen necesidad de que la situación de injusticia permanezca a fin de que su generosidad continúe teniendo la posibilidad de realizarse. El orden social injusto es la fuente generadora, permanente, de esta generosidad que se nutre de la muerte, del desaliento y de la miseria.
Si una nube lejana me saluda, si hay un ave que canta, si una muda y recóndita brisa inmola el desaliento de las rosas, si hay un rubor de sangre en la imprecisa hora crepuscular, yo me conturbo y tiendo mi sonrisa.