Hace falta mucho arte para crear algo que parezca desprovisto de arte
Un pueblo desprovisto de Estado busca salvación en los símbolos.
La nobleza del plebeyo consiste en no avergonzarse del nombre de su padre.
Es preciso fijar perspectivas en las que el mundo aparezca trastrocado, enajenado, mostrando sus grietas y desgarros, menesteroso y deforme en el grado en que aparece bajo la luz mesiánica. Situarse en tales perspectivas sin arbitrariedad ni violencia, desde el contacto con los objetos, sólo le es dado al pensamiento.
La necesidad, al menesteroso le obliga al ser mentiroso.