Aconsejar a otros, y desatender su propia seguridad, es insensato.
Todo proyecto de izquierda debe hacerlo. Lo posible y lo imposible son construcciones culturales. Someterse a una definición preestablecida significa someterse al modelo vigente. No se trata de ignorar la realidad, se trata de ampliar al máximo las fronteras de su transformación.
No se llega a ser verdaderamente un gran hombre si no se tiene el valor de ignorar una infinidad de cosas inútiles.