Nunca se puede preparar uno suficientemente para la muerte. Otras acciones pueden ser repetidas, se pueden volver a intentar después de la primera vez. No es así con la muerte: aparece una sola vez y no hay posibilidad de repetirla para mejorarla
Nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren, y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil. ¿Sería eso, verdaderamente? ¿Toda nuestra vida sería una serie de gritos anónimos en un desierto de astros indiferentes?