La ambición es el excremento de la gloria.
Sobre el excremento del caballo Las flores que cayeron del ciruelo rojo Parecen besarse
Las heces amargas de la fortuna se pierden en el drenaje.
Necesitaba consolarme. A menudo acudía a unas veladas que tenía lugar en casa de un viejo amigo aun sabiendo que sólo me dejaban las heces de una charla vacía y un regusto amargo.
El espectáculo tenía un solo defecto; que era una auténtica porquería
Quiero una pureza clásica, donde la porquería sea porquería y los ángeles sean ángeles.