No era una inquietud política, sino la de un hombre cuyo único entretenimiento en la vida es discutir todas las noches durante horas con sus hijas y sus invitados sobre política y sobre la existencia o no de Dios y que teme perder su lugar a la cabecera de la mesa.
Hay que educar a la gente. No basta saber que a la tía María le fue bien con el acupunturista o con el homeópata, porque el efecto placebo siempre está en la cabecera de los enfermos. Y no sólo de los enfermos, sino también de los votantes.
Desde las posiciones marxistas no leninistas, hasta las posiciones social-demócratas que no hayan renunciado a la alternativa socialista frente a la sociedad capitalista, todo ello cabe en un Partido Socialista tal como cree el PSOE que debe ser un Partido.
La tolerancia significa enterarse cada cual de que tiene frente a sí a alguien que es un hermano suyo, quien, con el mismo derecho que él, opina lo contrario, concibe de contraria manera la felicidad pública.
Ver el Bósforo siempre me ha sentado bien. frente a la derrota, al desplome, a la opresión, a la amargura y a la pobreza que pudren por dentro la ciudad, el Bósforo está unido en lo más profundo de mi mente a sensaciones de unión a la vida, de entusiasmo por vivir y de felicidad. El espíritu y la fuerza de Estambul le vienen del Bósforo.
Si parado frente al refrigerador me pregunto ¿Tengo hambre? Es que, no tengo hambre.
La República de Colombia, a la vanguardia de la revolución en el mundo físico y moral, es el blanco de las empresas militares y debe ser el de las maquinaciones secretas de todos nuestros enemigos
La vanguardia no pasa por pretender delimitar la verdad, sino por no contarnos más mentiras los unos a los otros