El arte te da la posibilidad de mentir, de imaginar, de cambiar los esquemas. Ojalá me animara a mucho más de lo que me animo. De eso se trata ser artista: de animarse, de ser cara rota, pero con talento.
La vida: el circulo, la mente: el cuadrado, el alma: el polígono, la sabiduría: la Gran cara de la Vida.
Huye de la ignorancia, huye igualmente de la ilusión. Aparta tu faz de las decepciones mundanales; desconfía de tus sentidos, porque son falsos. Pero en lo interior de tu cuerpo, en el sagrario de tus sensaciones, busca en lo impersonal al hombre eterno, y una vez lo hayas encontrado, mira hacia dentro: eres Buda.
La mañana, esa mañana eternamente repetida, juega poco, sin embargo, a cambiar la faz de la ciudad, ese sepulcro, es cucaña, es colmena... ¡Que Dios nos coja confesados!