Bienvenido a la raza humana. Nadie controla su propia vida, Ender. Lo más que puedes hacer es elegir ser controlado por personas buenas, por personas que te quieran.
Desde hacía muchísimo tiempo, cuando se encontró abandonada a sus propios recursos, siempre lo había controlado todo: su vida, la de aquellos a quienes encontraba, su destino... Pero ahora estaba indefensa, y no le importaba obtener o no el control de él. El miedo había huido de ella, y algo mucho más rápido lo había reemplazado.