Un hombre se puede imaginar las cosas que son falsas, pero sólo se puede entender las cosas verdaderas, porque en las falsas, hay aprehensión de ellas y no es la comprensión
Siendo una práctica estrictamente humana, jamás pude entender la educación como una experiencia fría, sin alma, en la cual los sentimientos y las emociones, los deseos, los sueños, debieran ser reprimidos por una especie de dictadura racionalista.