Uno nunca debe dirigir a las personas hacia la felicidad, porque la felicidad es también un ídolo del mercado. Uno debe dirigir hacia ellos el afecto mutuo
Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio; escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.
El que ha perdido el respeto de sí mismo no sabe ya mandar ni conducir
La URSS es una sociedad intermediaria entre el capitalismo y el socialismo, en la que: a) Las fuerzas productivas son aún insuficientes para dar a la propiedad del Estado un carácter socialista;...g) La evolución de las contradicciones acumuladas pueden conducir al socialismo o lanzar a la sociedad hacia el capitalismo.
Por eso, a quien aspire a liderar personas, le digo nuevamente: sea humilde. No se esfuerce por dominarlos; procure en cambio convocas su confianza y respeto.
Hace cincuenta años todas las empresas querían ser innovadoras, pero a menos que fueras una empresa capaz de liderar los cambios bruscos del mercado, era imposible tener una mentalidad innovadora. La innovación exige un acercamiento sistemático, porque es muy impredecible.
Para gobernar locos es menester gran seso y para regir necios, gran saber
En la teoría clásica de la relatividad general el principio del universo tiene que ser una singularidad de densidad y curvatura del espacio-tiempo infinitas. En esas circunstancias dejarían de regir todas las leyes conocidas de la física.
Si te propones algún día mandar con dignidad, debes antes servir con diligencia.
Como es posible que la gente se queda tranquila con un Presidente que tiene un director del DAS que mandaba a mandar a matar gente, que se reunia con tipos para asesinar gente, que tenía las listas de cuales tenía que matar, y uno no puede decir que una persona de esas hizo lo que hizo y uno es un bobo que no sabe. ENTONCES SI EL PRESIDENTE NO SABÍA POR BOBO ENTONCES QUE SE VAYA POR BOBO.
Sólo el pueblo es capaz de crear un proyecto político que sea capaz de administrar bien el estado de abajo hacia arriba, pero no con esta democracia.
Las autonomías han creado 17 nuevos centralismos y en pocos años, el Estado español puede limitarse a administrar el Museo del Prado.