Usted puede conseguir más con una palabra amable y una pistola que lo que se puede con solo una palabra amable
El patrón llevaba siempre encima una pistola cargada. A veces, sin motivo alguno, mientras todos trabajaban, disparaba a una gaviota o a alguna parte del barco porque sí, como medida disuasoria. Miraba a los sorprendidos pescadores y sonreía satisfecho. De ese modo quedaban todos macabramente avisados de que, si pasaba algo, les dispararía a ellos.
Un día, volvió, el celoso, de improviso. Se la encontró, a la guapiña, de palabrita arriba de dos caballeros; fue tan su conmoción, que sacó el revolver y disparó primero a ella y después a sí mismo, una bala en plena boca. Murieron abrazados. — Hacía un cuarto de hora apenas que había salido.
¿De qué tren bala me habla Jaime? ¿Qué? ¿Va a hacer un vagón con pucheros? No podemos arreglar una zorrita y vamos a armar el tren bala.
Haría lo que sea por ti Para demostrarte cuanto te adoro Pero ya se acabo Es muy tarde para salvar nuestro amor Solo prométeme que pensaras en mi cada vez que mires el cielo y veas una estrella porque soy Soy un cohete en el espacio y tu corazón es la luna Y lo apunto directamente a ti Directo a ti 250 mil millas en una noche clara de junio Y estoy tan perdido sin ti
Mejor ser un cohete caído que no haber resplandecido nunca.