Nací para adorarte, te adoré, me prometí amarte, te amé, juré no separarme de ti, y nunca te dejaré. Porque te amo y ese es mi juramento
Solo un gran soldado amó esa idea (la unidad latinoamericana), solo él, habría sido digno de realizarla, y, ese grande hombre, es hoy un muerto: Eloy Alfaro... Sólo él tenía entre sus manos, el fragmento de la espada rota de Bolívar.
Cuando trabajas para un estudio, uno es un empleado. La relación es entre alguien que es tu jefe y tu que estás allí solo para hacer un trabajo. Parece un detalle menor, pero no lo es. Todo tiene una perspectiva diferente.
A mis entrañables compatriotas (...) les comunico que no aspiraré ni aceptaré -repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en jefe
Hace poco tuve en el casino una larga discusión con el encargado de la ruleta acerca de lo que cada uno de nosotros entendía como número impar.
Durante el tiempo en que presidí el gobierno de Buenos Aires, encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, con la suma del poder por la ley, goberné según mi conciencia. Soy pues, el único responsable de todos mis actos, de mis hechos buenos como los malos, de mis errores y de mis actos.
Llevo tantos años sangrando que no temo ahogarme, me lanzaste tus manos, por ello te amo pero, ya era tarde...
¡amo la revolución como amo al volcán que irrumpe! ¡Al volcán porque es volcán; a la revolución porque es revolución! Pero las piedras que quedan arriba o abajo, después del cataclismo, ¿Qué me importan a mí?
Durante el tiempo en que presidí el gobierno de Buenos Aires, encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, con la suma del poder por la ley, goberné según mi conciencia. Soy pues, el único responsable de todos mis actos, de mis hechos buenos como los malos, de mis errores y de mis actos.
Hace poco tuve en el casino una larga discusión con el encargado de la ruleta acerca de lo que cada uno de nosotros entendía como número impar.