No quiero el calor de vuestro fuego, no quiero el agua de vuestras tinajas. Quiero sólo un lugar para mi canción.
El calor de mi cuerpo que se eleva casi sin control con sólo verte, comienza por mis manos y termina en mi corazón, cuando te extraño. Partículas de amor que nadan en mi interior, pretenden incendiar el hielo de tu corazón.