El ideal de producir el paraíso terrenal puede parecer magnífico, porque se desea que todo sea perfecto y todos vivan en la felicidad, pero en realidad es un ideal mortal. Lo aprendimos a la fuerza. Comprendimos que el ideal democrático, que es mucho menos excitante que la perfección del paraíso, es digno de respeto y hay que defenderlo.
La principal perfección del hombre consiste en tener libre arbitrio, que es lo que le hace digno de alabanza o censura
En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente Constitución
Si amas a las personas y se muestran hostiles contigo, examina tu amor. Si gobiernas a personas y se muestran ingobernables, examina tu sabiduría. Si eres cortés y no te corresponden, examina tu cortesía. Si lo que haces es en vano, mira siempre en tu interior y hallarás la respuesta.
Fue educado en los asuntos mundanos por un hombre joven y sin experiencia, y ello le dio la capacidad para generalizar que sólo poseen las personas poco experimentadas.
Un electorado educado es un electorado poderoso... Una ciudadanía enterada es la mayor defensora de la libertad... Un gobierno iluminado es un gobierno democratizador.
Mi orgullo caballeresco encuentra despreciable el hacer promesas.
Dicen que se supone que uno debe ser amable con los episcopales y los presbiterianos y los metodistas y esto y lo otro. Tonterías. No tengo por qué ser amable con el espíritu del Anticristo.
Yo no estoy buscando culpar a nadie excepto a mí mismo. He aprendido en la última semana que esto es real, y no discrimino. Afecta a todo el mundo. Mi chica Tomika y yo hemos estado juntos durante cuatro años y recientemente nos hemos casado. Ella es buena, ella es amable y una madre maravillosa.
Una vez tuve un gorrión posado en mi hombro por un momento mientras yo estaba cavando en un jardín del campo, y sentí que era más distinguido por ese suceso de lo que hubiera sido por cualquier charretera que hubiera podido llevar
Mi carrera ya está construida, para bien y para mal. Yo he tenido muchos más fracasos que éxitos, y los fracasos me han marcado mucho más que lo que me han distinguido los éxitos, los pocos que obtuve. Nadie se acuerda, sobre mí, algo más vinculado a Japón-Korea, que fue un fracaso deportivo grandísimo. Ya por lo peor he pasado. También sé que, en esto, protegerse no ayuda: todos finalmente perdemos, hoy, dentro de un año, ayer.
¿Podrá, pues, haber un mejor testimonio de la mala y viciosa educación de una ciudad que el hecho de que no ya la gente baja y artesana, sino incluso quienes se precian de haberse educado como personas libres, necesiten de hábiles médicos y jueces?
El hombre es en el fondo un animal terrible y cruel. Lo conocemos como ha sido domesticado y educado por lo que conocemos como civilización.
El carácter más apropiado para educar humana y cristianamente a los niños y jóvenes es el que reúne la jovialidad, la afabilidad y la constancia que sólo se hallan en un corazón humilde y bondadoso
No es necesario participar forzosamente en el gobierno. Limítate a cultivar la piedad filial y sé bondadoso con tus hermanos y ya estarás contribuyendo a la organización política.
¿Cómo puedo ser generoso con los demás si los demás se muestran implacables conmigo?
Universo cíclico, está habitado por hombres cíclicos, que aparecen y reaparecen. No importa lo que hayan hecho o dejado de hacer, siempre habrá para ellos un lugar en el horizonte. generoso en la desmemoria, nuestro pueblo siempre brinda nuevas oportunidades. Pudiera decirse que el nuestro es un país habitado por hombres de amianto: aquí no se quema nadie
Pero el hecho de que cada hombre económico, en cualquier país, acepte cambiar sus bienes por pequeños discos metálicos aparentemente carentes de utilidad como tales, o por documentos que los representen, es un procedimiento tan opuesto al curso normal de los acontecimientos que no puede parecernos sorprendente que hasta un pensador tan distinguido como Savigny lo encuentre claramente misterioso.
Una vez tuve un gorrión posado en mi hombro por un momento mientras yo estaba cavando en un jardín del campo, y sentí que era más distinguido por ese suceso de lo que hubiera sido por cualquier charretera que hubiera podido llevar