Un hijo no es un jarrón que pueda llenarse, sino un fuego que hay que prender.
El jarrón da forma al vacío y la música al silencio.
Cuando yo digo Te Quiero y te llevaste la flor y me dejaste un florero vacío....ya no soy más yo
Ante un florero lleno de azaleas una mujer desmenuzando bacalao seco.