La prontitud devota de nuestro espíritu y crianza, la poca detención en el conocimiento de nuestra máquina corporal y la mucha miseria de nuestra filosofía, nos arroja a empujar hacia la banda de los milagros infinitos sucesos que tienen su derivación de la naturaleza solamente.
El amigo falso te invitará a viajar con él, compartiendo los gastos de la gasolina. El amigo sincero, te ayudará a empujar el coche, cuesta arriba también, cuando la gasolina terminará
... hay igual o mayor bravura en dominarse a sí mismo que en asustar o agraviar al prójimo...
La burocracia en los países latinos parece que se ha establecido para vejar al público.
Uno se reprocha muchas cosas y cree que la libertad está en malgastar la vida y maltratar el cuerpo, y no se da cuenta que es la manera de castigarse porque está inconforme con lo que hace.
Una cosa es zapatear y la otra pisotear la tierra. La tierra no se pisotea, se le sacan sonidos acariciándola
¿Napoleón emperador? Es un hombre como los demás -dijo Beethoven a su discípulo -. ¡Ahora va a pisotear todos los derechos humanos, sólo se guiará por su ambición, querrá ponerse por encima de todos, y se convertirá en un tirano!
Todo el que aspira a avasallar a sus semejantes, se ve obligado a ser impostor y sanguinario.
El secreto de la vida es tener una tarea, un propósito, algo a lo que someter toda tu vida, algo a lo que das todo, cada minuto de tu día por el resto de tu vida. Y lo más importante de todo es que eso debe ser algo que jamás puedas lograr.
El conquistador es siempre un amante de la paz; preferiría sin duda someter nuestro país sin tener que combatir.
El que llega primero al campo de batalla espera la llegada del enemigo fresco para combatir. Quien llega tarde al campo de batalla tiene que apresurarse y arriba exhausto al combata.
Así, soltamos el timón al que tan largo tiempo nos habíamos aferrado y la barca frágil en la que flotábamos pareció, una vez libre de todo gobierno, apresurarse y encarar la proa hacia el oscuro abismo de las olas.
La televisión en nuestros días, centro de las creencias y las idolatrías inexplicables, ni es creyente ni deja de serlo, es el precipitarse de imágenes que se disuelven en la indiferenciación, es la rutina que de pronto adquiere visos de zarza ardiente.
El pensamiento de la muerte me persigue con una obstinación singular. A cada gesto que hago, calculo: ¿cuántas veces ya? Me pregunto: ¿cuántas veces todavía? Y siento, lleno de desesperación, precipitarse la revolución del año
Es deleite del infierno hacer mal al hombre y apresurar su ruina eterna.
Hay que coger el presupuesto y adaptarlo a la ambición del proyecto. Si no quieres hacer eso porque no tienes dinero suficiente, será mejor que vayas a buscar más, y si no consigues más entonces olvídate del proyecto
Los que conocen el surf saben que para coger la ola hay que estar en el sitio adecuado, pero también remar fuerte para mantenerte en ella
No se si me entendéis que no os enamoréis chicos y chicas pillar esto porque lo recordareis