El humanista llamado de izquierda considera su principal cuidado velar por los valores humanos; no pertenece a ningún partido, porque no quiere traicionar lo humano, pero sus simpatías se inclinan a los humildes; a los humildes consagra su bella cultura clásica
Sólo tu labio, tu mano bella mi fuego ardiente calmar pudieran.
M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa? : Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad? : M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí. : Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.
La juventud es feliz porque es ciega: esta ceguedad es su grandeza: esta inexperiencia es su sublime confianza. ¡Cuán hermosa generación la de los jóvenes activos!