Cualquier estado forzado a dedicar muchas de sus energías en controlar física y psicológicamente a millones de sus propios súbditos, no podría sobrevivir indefinidamente.
En cuanto a la observación de mi mismo, me obligo a ella, aunque sólo sea para llegar a un acuerdo con ese individuo con quien me veré forzado a vivir hasta el fin
De todos modos, la religión, bien podría decirse, las religiones, se han apresurado en todo tiempo a dirigir los instintos y movimientos humanos, causados o no por las estaciones, y a enderazarlos por los caminos de la virtud.