La elocuencia es el arte de abultar las pequeñas cosas y disminuir las grandes.
La elocuencia es el arte de abultar las pequeñas cosas y disminuir las grandes.
Debido a que todavía existe una brecha salarial significativa, las mujeres tienden a ganar menos que los hombres a lo largo de su vida. Para agravar el problema, las mujeres tienden a pasar menos tiempo en el trabajo de los hombres.
¡Ay! Cuán falsa es la religión que hace del agravar el sufrimiento de otros nuestro mediador con ese Dios que quiere que se salven todos los hombres.
El fin último del arte es intensificar e incluso exacerbar la conciencia moral de las personas.
Si pudiera exaltar tus bellos ojos y en frescos versos detallar sus gracias, diría el porvenir: Miente el poeta, rasgos divinos son, no terrenales.
Sabe con toda seguridad que la esencia de todos los Profetas de Dios es una y la misma. Su unidad es absoluta... Honrar a uno más que a otro, exaltar a algunos por encima de los demás de ninguna manera es permitido
Los narradores de historias de las ciudades falsean de tal manera la vida, que la hacen aparecer dulce a los ojos de los perezosos, de los estúpidos y de los débiles, y eso sólo contribuye a reforzar sus flaquezas, sin enseñarles nada, ni hacerles el menor bien, ni engrandecer su corazón.
Disfruté de Pelé, de Maradona, y disfruto de Messi. Participar de comparaciones me parece que no tiene como objetivo engrandecer al elegido, sino empequeñecer al descartado. Los tres son admirables.
La elocuencia es el arte de abultar las pequeñas cosas y disminuir las grandes.
Debido a que todavía existe una brecha salarial significativa, las mujeres tienden a ganar menos que los hombres a lo largo de su vida. Para agravar el problema, las mujeres tienden a pasar menos tiempo en el trabajo de los hombres.
¡Ay! Cuán falsa es la religión que hace del agravar el sufrimiento de otros nuestro mediador con ese Dios que quiere que se salven todos los hombres.
El fin último del arte es intensificar e incluso exacerbar la conciencia moral de las personas.
Disfruté de Pelé, de Maradona, y disfruto de Messi. Participar de comparaciones me parece que no tiene como objetivo engrandecer al elegido, sino empequeñecer al descartado. Los tres son admirables.
Los narradores de historias de las ciudades falsean de tal manera la vida, que la hacen aparecer dulce a los ojos de los perezosos, de los estúpidos y de los débiles, y eso sólo contribuye a reforzar sus flaquezas, sin enseñarles nada, ni hacerles el menor bien, ni engrandecer su corazón.
La elocuencia es el arte de abultar las pequeñas cosas y disminuir las grandes.