Me afecta cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida.
El progreso humano tiene su precio, cada ganancia produce automáticamente una pérdida o sacrificio. A cada uno de nosotros nos afecta algo negativo todos los días. Uno de los grandes desafíos en la vida es tener la sabiduría para reconocer esas fuentes de negatividad, y el coraje para arrojarlas fuera de nosotros.