No considero justo que la mitad de la humanidad, sea la que fuere, quede condenada a vivir bajo un régimen político y económico que no es de su agrado, solamente porque un frívolo embajador haya votado, o lo hayan hecho votar, en un sentido o en otro.
El Chocó es una tierra condenada a la pobreza si no se cambia el modelo económico y si el Gobierno nacional no tiene la voluntad política para cambiar las medidas negativas para la región.