La organización de este torneo (Buenos Aires 1939), único en cuanto a sus proporciones en la historia ajedrecística, demuestra también que el gran sentido cultural de nuestro juego -que asocia tan felizmente los elementos del deporte y de las artes- es en la hora actual reconocido sin discusión por el mundo entero.
Tú estudias felizmente hasta ahora con buen éxito y es prudente seguir en Lima donde es más posible sostenerte y de donde han salido también médicos de primera clase
Lo pasaba muy bien cuando consumía drogas, pero al mismo tiempo sufría grandes depresiones. Las drogas pueden ser muy divertidas, pero te hacen ver el lado más terrible y crudo del ser humano; y por suerte hoy son cosa del pasado.
No me mudé la quinta en Ezeiza para escaparme de la exposición. Siempre me gustó estar cerca del verde. Es un lugar al que íbamos de chicos, queda al toque de los accesos, no es que me fui muy lejos tampoco. por suerte puedo pilotear la fama de otra manera.
¿Marxista?... No, ateo, gracias a Dios
Tenemos todo en nuestro país, el más hermoso del mundo, gracias a Dios por darnos el privilegio de nacer aquí
Las vacas estaban sumidas en una existencia bestial que carecía dichosamente de profundidad espiritual: arrojar chorros de leche y mascar, cagar y mear, pacer y dormir, esa era toda su razón de ser.
No me mudé la quinta en Ezeiza para escaparme de la exposición. Siempre me gustó estar cerca del verde. Es un lugar al que íbamos de chicos, queda al toque de los accesos, no es que me fui muy lejos tampoco. por suerte puedo pilotear la fama de otra manera.
Mi universo esta aquí adentro donde vives tu y por suerte vivo yo
Dar gracias a Dios por lo que se tiene, allí comienza el arte de vivir.
Ahora me encuentro con gente con tatuajes a todo color de Lobezno en la espalda. gracias a Dios que lo hice bien, porque creo que si no lo hubiera hecho, me habrían escupido en la calle
Las vacas estaban sumidas en una existencia bestial que carecía dichosamente de profundidad espiritual: arrojar chorros de leche y mascar, cagar y mear, pacer y dormir, esa era toda su razón de ser.