La crueldad lejos de ser un vicio es el primer sentimiento que imprime en nosotros la naturaleza.
El único vicio que no puede perdonarse es la hipocresía. El arrepentimiento del hipócrita es de por sí una hipocresía.
Todos pueden leer, pero sin el hábito de la lectura crítica, es de poco valor.
Con sus tendones de hierro nos aprisiona el hábito día tras día