Posiblemente el servicio meteorológico -de la televisión pública catalana- es el que hace mejor servicio, ya que detrás del presentador, y durante diez minutos, aparece en pantalla el mapa del imperio, que empieza por el norte en Perpignan y acaba por el Sur rayando con Murcia.
Al norte un ángel yace amordazado. Al este el llanto ordena sus neblinas. Al sur mi tierno haz de palmas finas, y al oeste mi puerta y mi cuidado.