El que se mueve no sale en la foto, el que escribe se proscribe y el que habla se queda de cuartel
No miente sólo el que habla contrariando su propio saber, sino sobre todo el que habla contrariando su propio no saber.
Me han enseñado a creer que el Dios de los cristianos no era este servidor cobarde y ambiguo de la gente, sino el creador y defensor sin piedad de la verdad. Se conoce que esto me ha echado a perder. ¡Siempre he tomado a mis maestros tan en serio!
¡Yo soy un servidor público, no un jugador del poder!
He encontrado la puerta que nos sacará de la cárcel, que nos conducirá hacia la libertad. Escribo esto para mostrarte esa puerta.
Algunos amigos muertos y yo nos reunimos en esas tardes de ocio que abundan en la muerte y mientras tomamos cerveza muerta y escuchamos música muerta nos sentamos a mirar la vida igual que los vivos miran la televisión.
Además de sincronizarme con los labios del actor yo me fijo mucho en los ojos, son los que dan el tono con el que habla
Aburrido: el que habla cuando desea que lo escuches.
Me han enseñado a creer que el Dios de los cristianos no era este servidor cobarde y ambiguo de la gente, sino el creador y defensor sin piedad de la verdad. Se conoce que esto me ha echado a perder. ¡Siempre he tomado a mis maestros tan en serio!
¡Yo soy un servidor público, no un jugador del poder!
La Navidad! La propia palabra llena nuestros corazones de alegría. No importa cuánto temamos las prisas, las listas de regalos navideños y las felicitaciones que nos queden por hacer. Cuando llegue el día de Navidad, nos viene el mismo calor que sentíamos cuando éramos niños, el mismo calor que envuelve nuestro corazón y nuestro hogar
De ese modo nos hallamos empeñaos en la partida. No hay que darla por perdida por dura que sea la suerte; ni que pensar en la muerte, sino en soportar la vida.