Un día para marzo recibí una pesada y vieja arma. ¿Un arma? ¿Y durante una guerra? Nunca, pensé para mí. Apoyé el arma contra una choza y me alejé. Esto se conoció en nuestro grupo rápidamente, desconozco como salvé esa situación, pero salí adelante.
No permitiré injusticias, ni juego sucio, pero si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
No se lo que pareceré a los ojos del mundo, pero a los míos es como si hubiese sido un muchacho que juega en la orilla del mar y se divierte de tanto en tanto encontrando un guijarro más pulido o una concha más hermosa, mientras el inmenso océano de la verdad se extendía, inexplorado frente a mi.
La falta de capacidad de las instituciones condujo a una total parálisis del Estado, frente a un vacío de poder incapaz de dinamizarlo
Desde las posiciones marxistas no leninistas, hasta las posiciones social-demócratas que no hayan renunciado a la alternativa socialista frente a la sociedad capitalista, todo ello cabe en un Partido Socialista tal como cree el PSOE que debe ser un Partido.
La verdadera cuestión española [es que] el Estado carece de autoridad positiva para hacer frente a las fuerzas de la disgregación