Tras tolerar todo lo que debe tolerar el historiador y lo que se le permite al cristiano, tenemos que clasificar la Inquisición, junto con las guerras y persecuciones de nuestro tiempo, entre las manchas más negras en la historia de la humanidad, la manifestación de una ferocidad desconocida hasta en las bestias
Un historiador es un profeta al revés.
El oficio de historiador es el más penoso de todos.
El historiador es un profeta que mira hacia atrás.