...el primer cuerpo es uno distinto de la tierra, el fuego, el aire y el agua, llamaron éter al lugar más excelso, dándole esa denominación a partir del hecho de desplazarse siempre por tiempo interminable.
Los científicos tienden a ser escépticos, pero la debilidad de la comunidad científica es que se tiende a desplazarse según modos de creación prediseñados que dicen que son la única manera de hacer ciencia, el único punto de vista válido
¿Qué mayor desgracia le puede pasar a un hombre que tener una opinión equivocada?
Desde luego, existen muchos problemas relacionados con la vida, entre los cuales algunos de los más famosos son: ¿Por qué nacemos? ¿Por qué morimos? ¿Por qué queremos pasar la mayor parte de la existencia llevando relojes de lectura directa?
Hay algunas cosas buenas que decir acerca de caminar..., por ejemplo, requiere más tiempo que cualquier otra forma de locomoción excepto reptar. En consecuencia, dilata el tiempo y prolonga la vida, que ya es de por sí demasiado corta para desperdiciarla con la velocidad... caminar hace que el mundo sea mucho más grande y, por ello, más interesante. Uno tiene tiempo para observar los detalles.
La dignidad no marcha por una carretera recta. El camino por recorrer son múltiples caminos que se hacen al andar: caminos, entonces, que resisten definición. Más que una marcha, es un caminar, un andar. Un caminar, pero no simplemente un pasear. La dignidad es siempre un caminar en contra de: en contra de todo lo que niega la dignidad
El barco en que he de ir está en el puerto; a éste seguirá otro en que tú vayas. Te esperarán mis brazos, no se en dónde... Tal vez en algún puerto... ¡En una playa!
Vino mi hermana a buscarme, pero no quiero ir a La Plata. A la noche me llevo una revista, miro las fotos, me distraigo un rato y me quedo dormido. Me la gasté toda. Di mucho sin mirar a quién.
Voy a empaparme en gasolina una vez más, voy a rasparme a ver si prendo, y recorrer de punta a punta la ciudad, quemando todos tus recuerdos.
Es necesario dotar a todo niño de una casa. Un lugar que, aún perdido, pueda más tarde servirle de refugio y recorrer con la imaginación buscando su alcoba, sus juegos, sus fantasmas.