He decepcionado a mis amigos, he decepcionado a mi país.
Me ha decepcionado la impotencia de no poder defender la vida de mi hijo que me fue arrebatado, día tras día, durante 24 años
Lancémonos a este mundo perverso, en el que los que engañan más son siempre los que triunfan; que ningún obstáculo me cohíba. Puesto que la sociedad únicamente está compuesta de cándidos y bribones, formemos parte de éstos: es más alagador engañar al prójimo que ser engañado por éste.
Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos