El cine refleja la cultura y no hay daño en la adaptación de la tecnología, pero no a costa de perder su originalidad.
El alma de toda cultura viva es religiosa, tiene religión, con o sin conciencia de ello. Su religión es el sentimiento de su propia existencia, de su devenir, de su evolución, de su cumplimiento. No tiene libertad para optar por la irreligión.