El poder se tiene mientras se ejerce y su única legitimidad es la entrega total al servicio de los demás
El total control de todo es un imposible, pues estaría plagado de una total responsabilidad, presión carente de sentido y nos acarrearía tener que inmiscuirnos en asuntos que a veces no nos competen
El poder. El hombre es un yo puedo, un conjunto de capacidades sensomotrices o intelectuales. El mundo deja de serme ajeno, e incluso hostil, cuando lo domino. Sin embargo, nuestra libertad choca con otras libertades y creemos que nuestra elección se limita a someter a estar sometidos. La servidumbre de algunos de nuestros semejantes nos afianzaría en nuestro poder
Un conjunto de buenas imágenes puede ser detestable.
Todos los países, sean grandes o pequeños, fuertes o débiles, deben gozar de igualdad de derechos en las relaciones internacionales. Su soberanía y su integridad territorial deben ser respetadas, nunca violadas.
La fama de integridad constituye un segundo patrimonio
La finalidad de una moneda es, ante todo, facilitar las operaciones comerciales, y, para cumplir esta finalidad, necesita estar definida con toda claridad y ser aceptada por la generalidad de las gentes.
No hay que juzgar siempre de la generalidad de la opinión por el ruido de la aclamación.
Es más hermoso saber algo de todo que saber todo de una cosa; esta universalidad es más bella. Si se pudiera tener las dos, mucho mejor; pero es preciso elegir.
La universalidad del pensamiento es suprema y está por encima de las cosas. Nada escapa a la comprensión o al entendimiento. Lo que falla en nosotros es el deseo de saber, el deseo de leer o interpretar, el deseo de dar significado a todo pensamiento que expresamos.
No hay globalidad que sirva, sin localidad que valga.
Mantenga la visión de la globalidad mientras atiende los detalles cotidianos
Todo en el universo está sujeto al cambio. Hay solo una excepción: la muerte siempre sigue a la vida.
¿Cuál es el carácter y la estructura general del universo en que vivimos? (...) ¿Cómo nos relacionamos a él? ¿Qué lugar ocupamos en él, y qué tipo de conducta se adecua lo mejor posible al lugar que ocupamos?
Cuidado, no sea que los velos de la gloria os impidan beber de las aguas cristalinas de esta Fuente viva. Tomad, en este amanecer, el cáliz de salvación en el nombre de Quien hace despuntar el Día, y bebed a plenitud en alabanza de Quien es el Todoglorioso, el Incomparable.
La democracia no ofrece la plenitud a sus ciudadanos. Tener buena seguridad social no lo hace a uno feliz. Tener una jubilación decente no hace que uno se sienta realizado. La democracia es eso: asegurar la jubilación, una buena cobertura médica, buenas condiciones de trabajo, etcétera. Pero ¿Y una vez que se obtuvo eso? Era un medio y no un objetivo en la vida.
No nos arriesgaremos prematura e innecesariamente al coste de una guerra nuclear a escala mundial, en la cual incluso los frutos de la victoria serían unas cenizas en nuestros labios, pero tampoco eludiremos ese peligro en cualquier momento en que haya de hacérsele frente
El placer es momentáneo, el coste es exorbitante, la postura, ridícula.
Mientras regresaba a pie a la ciudad de Shiloh, Priest se sorprendió a sí mismo pensando obsesivamente en el homicidio: en el modo en que la llave inglesa se hundió en la blanda masa encefálica de Mario, en la expresión del rostro del hombre, en la sangre goteando sobre el estribo. Aquello no era bueno. Debía mantenerse tranquilo y alerta.
La idea de que en veinte años se pudieran producir en masa millones de computadoras igualmente poderosas pero más pequeñas que un timbre postal era ciencia ficción.