La vida es una apuesta. Puedes lastimarte, pero la gente muere en accidentes de avión, pierde sus brazos y piernas en accidentes de auto; la gente muere todos los días. Lo mismo con los boxeadores. Algunos mueren, algunos se lastiman, algunos siguen. Uno nunca debe permitirse pensar que será uno de los lastimados.
Quien dice siempre la verdad puede permitirse tener mala memoria