Todo su empeño se concentraba ahora en camuflar su conflicto interior. Debía representar el papel de la anfitriona atenta; departir con todos los presentes; brillar como llama de alegría y gracia.
Los matrimonios jóvenes no se imaginan lo que deben a la televisión. Antiguamente había que conversar con el cónyuge.
Mi idea de una persona culta es aquella que puede conversar sobre un tema durante más de dos minutos
Yo detesto los libros, pues sólo enseñan a la gente a hablar de lo que no entienden.
Si los hombres se limitaran a hablar solamente de lo que entienden, apenas hablarían.