Tu nombre está escrito en todos los pupitres donde estudio. Cuando miro hacia ti es como si muriera o fuera otro distinto al que soy siempre...
¡Deja de enviar a gente a matarme! Ya hemos capturado a cinco de ellos, uno de ellos con una bomba y otro con un rifle... Si usted no deja de enviar asesinos, voy a enviar de una manera muy rápida un trabajo a Moscú y desde luego no tendré que enviar a otro.