Un error radical, del que deberá liberarse radicalmente el programa de desarrollo, consiste en la idea de que lo único necesario para lograr que broten las fuerzas económicas latentes en aquellos países es el abono artificial del capital y los conocimientos técnicos - organizatorios (del Know how) de Occidente.
Las revoluciones científicas consisten en que un programa de investigación reemplaza a otro (superándolo de modo progresivo). Esta metodología proporciona una nueva reconstrucción racional de la ciencia.