Porque soy quien se va pero regresa para morder tu mano, mientras besa, porque soy el que otorga. Y el mendigo.
La chanza debe morder como una oveja y no como un perro.
¡Clava en tu carne tu hueso y echa a morder en el aire, que Dios no quiere contigo sino errar adivinándote!
El sol era un melón, la tarde una sandía y la vida, la vida una pura gana de morder y morder manzanas.