Un pesimista es el hombre que jamás compra un billete de avión de ida y vuelta.
La frontera es, a veces, una manera de ir con billete de vuelta a un país en el que por razones políticas no se tiene ningún deseo de vivir.
No recibo cartas de los muertos, y sin embargo, cada día los quiero más.
Recuerdo la primera vez que tuve sexo... Todavía guardo el recibo