Damas de noche, que en el asiento de atrás de un coche no preguntaban si las querías.
No está lejos el día en que el problema económico estará en el asiento de atrás donde debe ir, y el corazón y la cabeza serán ocupados o re ocupados por nuestros problemas verdaderos, los problemas de la vida y de las relaciones humanas, de la creación, el comportamiento y la religión.
No nos hagamos ilusiones con el cielo que el cielo no da asidero a la esperanza. El cielo es un señuelo para los tontos, y una justificación descarada para el crimen de traer hijos a este mundo. Nadie va para el cielo. Todos vamos hacia la muerte y sus gusanos