Un verdadero marido siempre es desconfiado
Soy un gran falso mientras finjo la alegría, y tu el gran desconfiado cuando finjes simpatía.
Maldito sea el malpensado
Un político incrédulo no haría nada jamás por su patria.
Ninguna pérdida debe sernos más sensible que la del tiempo, puesto que es irreparable.
... si poseyéramos una imaginación lo bastante viva y una simpatía lo suficientemente sensible para comprender efectivamente y sentir los sufrimientos de los demás, no tendríamos un solo momento de tranquilidad de espíritu.